
Siempre he sentido una conexión especial con las historias. Con aquellas que no se muestran del todo, que esconden secretos y emociones bajo la superficie.
Antes de empezar a escribir, desarrollé mi carrera en la industria cinematográfica como localizadora de rodajes. He trabajado en producciones internacionales como Cruella, Slow Horses y The Witcher, explorando lugares llenos de historia y de posibilidades narrativas. Esa experiencia despertó aún más mi sensibilidad por los espacios, la atmósfera y los pequeños detalles que hacen que una escena cobre vida.
Esa mirada visual me acompaña ahora en la escritura. Me interesa crear historias que no solo se lean, sino que también se sientan y se vean. Lugares con carácter, personajes complejos y emociones que avanzan de forma casi silenciosa.
Bajo mi nombre profesional en el sector audiovisual, Esther Aja, continúo desarrollando mi trabajo en el mundo del cine. La escritura llegó después, como una forma más íntima de contar historias.
Mi primera novela, Lo que la venganza esconde (What Revenge Hides), transcurre en el Londres del siglo XVIII y nace de esa unión entre lo visual y lo narrativo. Es una historia de secretos, peligro y emociones intensas, donde nada es exactamente lo que parece.
Escribo sobre personajes que se enfrentan a verdades ocultas, decisiones difíciles y sentimientos que pueden cambiarlo todo.
